SHAMAN teje un hechizo místico, capturando la esencia enigmática de un guía espiritual que navega entre los reinos de la tierra y el éter. La fragancia se abre con una vibrante explosión de hoja de violeta, mandarina y cardamomo, chispeando como especias frías besadas por la primera luz del alba. En su corazón, incienso, cisto-ládano, nuez moscada y absoluto de rosa se entrelazan, revelando florales suaves y un delicado velo de incienso, espolvoreado con calidez empolvada. La base de ámbar gris, pachulí, estoraque y miel despliega un secado sedoso y aterciopelado, donde la riqueza terrosa y la dulzura suave del néctar perduran como una profecía susurrada. SHAMAN es una danza de lo sagrado y lo sensual, terrenal pero trascendente: una fragancia que resuena con la sabiduría silenciosa del alma.